La ciudad de Melbourne estimula a los habitantes a instalar jardines de lluvia



La compañía encargada del servicio de agua en Melbourne, Australia, lleva a cabo una iniciativa digna de imitar: la de animar a los habitantes a la construcción unos 10.000 jardines de lluvia, pequeños espacios donde se colocan plantas, que tienen la capacidad de retener el agua de lluvia, que proviene de canaletas de desagüe de techos y otras superficies.

Un grave problema en las ciudades son los desagües pluviales. Ocurre que la mayoría de las superficies urbanas como el concreto, el cemento o el asfalto son impermeables, y es por eso que con grandes lluvias, es habitual que las calles se aneguen llegando en muchos casos a producir cuantiosas pérdidas materiales e incluso humanas. Pero este problema podría resolverse si se incrementan las áreas verdes dentro de la ciudad, pues tienen la capacidad de retener el agua, evitando las inundaciones.

Para ello, en Melbourne se plantean hacer las cosas de a pequeños pasos, ya que 10.000 de estos pequeños jardines – que no son más que pequeños canteros – podrían marcar una gran diferencia, por no mencionar lo mucho que oxigenan el aire de la ciudad, lo que ayudan a que las superficies sean más frescas en verano – combatiendo el llamado efecto “isla de calor” de las ciudades en época estival – y también, que estéticamente ofrecen un resultado muy agradable.

Los jardines de lluvia no son más que pequeños jardines, pero con la salvedad de que están especialmente diseñados para capturar y limpiar el agua de lluvia.

Los pequeños jardines son autosustentables, necesitan mínimo mantenimiento y hacen que además, y muy especialmente, la gente evite utilizar el agua potabilizada para regar sus plantas, teniendo en cuenta los muchos recursos que requiere que el agua sea apta para consumo humano, y lo escaso de este recurso. A su vez, las plantas actúan como filtros naturales, evitando que la contaminación arrastrada por la lluvia llegue a los cursos fluviales, pues el agua de lluvia pasa primero por las plantas y la tierra de estos jardines.

Las plantas se colocan sobre un lecho de arena y tierra, que ayuda a retrasar el drenaje del agua de lluvia, que se lleva a cabo paulatinamente sin saturar las calles y desagües. A su vez, filtran los contaminantes como nitrógeno, fósforo, fertilizantes, polvo, hojas secas y excremento de animales, que suelen ser arrastrados por la lluvia desde superficies duras.

Existen diversos tipos de jardines de lluvia, desde grandes macetones, pequeños jardines en la tierra, techos verdes, utilizando caños de desagüe, entre otros.

La compañía de agua de Melbourne, a través de su sitio web, enseña cómo realizar estos jardines, son muy sencillos. La ciudad predicó con el ejemplo, pues primero se instalaron en espacios públicos para ahora sí, alentar a la instalación de los jardines en espacios privados y por parte de los mismos particulares.

 


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