Festejos contaminantes – Residuos del día después – Fiestas para reflexionar



Festejos contaminantes - residuos del día después - fiestas para reflexionar

Festejos contaminantes – Residuos del día después – Fiestas para reflexionar. Conciencia social, contaminación ambiental

Cuando terminaron los festejos, las ciudades deben lidiar con las consecuencias. Toneladas de residuos urbanos deben ser removidos, se triplica el uso de camiones y personal para recuperar los espacios públicos, atestados de todo tipo de basura. En Mendoza, 230 camionadas de basura fueron necesarias para retirar del cauce del invalorable Río Mendoza, toda clase de objetos fueron arrojados en una sola noche, por quienes fueron a “disfrutar” el paisaje mendocino. En Misiones, las plantas de tratamiento colapsaron debido a un aumento del 40% de materiales entrantes.

Contenedores repletos, donde entran en descomposición los orgánicos y se desbordan los envases de todo tipo dejan ver el tremendo resultado, los residuos aumentan entre un 35 y un 40% durante las fiestas de Fin de Año. En Sudamérica, el calor transforma el día después de estos festejos, en un caldo de cultivo de enfermedades. En los países del norte, con clima frío, se atoran los residuos en desagües imprescindibles para limpiar el agua nieve.

Es penoso resignarnos y aceptar que la huella que el hombre deja, esté regada de residuos y contaminación. Por esto, preferimos abogar por una conciencia solidaria, la alegría del encuentro puede ser sana, no solo en el amor fraterno hacia los seres queridos, sino hacia el medio ambiente y a la sociedad, de la que formamos parte. No es difícil separar los residuos, comprar bebidas con envases renovables, evitar el uso de pirotecnia, hacer regalos que no impliquen un recambio constante de pilas y baterías. No comprar lo que ya tenemos, no descartar lo que podemos reutilizar.

¿Por qué debe sufrir el planeta cada vez que el ser humano expresa su alegría? ¿Qué ejemplo damos a nuestros niños y jóvenes? Luego ellos riegan con residuos cada sitio donde llevan a cabo alguna actividad. Entonces, cuándo se romperá la cadena de desidia y desinterés.

Si al día siguiente de la fiesta, y al siguiente, aún tenemos alimentos y bebidas, es señal de que compramos más de lo necesario, y es posible que una parte vaya a la basura, botellas a medio consumir, restos de comida mezclados con comida buena, frutas que sobraron, ensaladas que no se consumieron y terminan de morir en el refrigerador. Sería hermoso que todos acercáramos estos alimentos a comedores y familias menos afortunadas.

Una fiesta no debe asociarse con contaminación, celebrar y producir ruidos dañinos para los animales, celebrar y multiplicar el uso de contaminantes, festejar y utilizar árboles como adornos tradicionales para luego desecharlos, ¿esto es realmente la alegría para los seres humanos?

Alegrarnos mientras agradecemos y honramos a nuestro planeta por todos sus recursos, es más coherente. Los momentos divertidos pueden complementarse con una buena conciencia solidaria. El júbilo es una expresión hermosa, ¿por qué empañarlo con el sufrimiento del medio ambiente?

Fiestas de fin de año, multitudinarias fiestas electrónicas y encuentros del rock, populares partidos de fútbol y otros deportes, incluso, cumpleaños, casamientos, etc; todas son en realidad, oportunidades que tenemos para iniciar el cambio. Sólo basta con detenerse un momento y modificar la manera en que siempre hacemos las cosas, pensar a futuro, pensar en otros, pensar mejor.


Acerca de Estrella Pedroza 5 Articles
He sido artesana y escritora desde que recuerdo, tengo estudios de filosofía y cursos sobre medicinas naturales, reiky, magnetoterapia, dígitopuntura, do in, shiatzu, bioenergía, radiestesia, soy guía de meditación taoísta, instructora de artes marciales con fines terapéuticos, chikung, taichichuan e instructora en técnicas de visualización mental.

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