Bahía debería aprovechar mejor sus vientos



Bahía debería aprovechar mejor sus vientos. Energía eólica, cambio climático

Argentina, Bahía Blanca – Las interesantes condiciones que ofrece la región para el desarrollo de proyectos que aprovechen la energía de los vientos fue destacada por el ingeniero electricista Mario Esteban García, oriundo de Tandil y egresado de la Universidad Nacional del Sur, relacionado desde muy joven con esta disciplina.

«La utilización de la energía y las consecuencias no deseadas provenientes de un uso inadecuado suelen ser causa de muchas exageraciones, lo mismo que el análisis de los hechos, porque está muy claro que ninguna sociedad podría perdurar si por alguna razón se interrumpe el flujo de energía», advierte García.

Los trabajos a nivel experimental desarrollados tiempo atrás en el ámbito del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Nacional del Sur, en el que participó activamente García, demostraron la conveniencia de apostar a la energía eólica.

«En nuestra zona la radiación solar es muy buena en verano, pero deficiente en invierno. Eso deja pocas posibilidades a la energía solar», dice el profesional.

El grupo llegó a montar con mucho esfuerzo un par de aerogeneradores de diseño propio, de pequeña escala, que al cabo del tiempo demostró «que nuestra experiencia estaba bien orientada».

Su participación en el último Congreso Mundial de Energía Eólica, realizado en Mar del Plata, en 2007, le permitió a García confirmar personalmente el fuerte interés de empresas extranjeras en desarrollar en la Argentina proyectos de energía eólica asumiendo el riesgo financiero.

«El sur de la provincia de Buenos Aires, llegando hasta Mar del Plata o Tandil, es la zona más pobre, si se la compara con la Patagonia, en promedio de vientos, pero aún así es mucho mejor que muchas zonas de Europa saturadas de aerogeneradores», explica García.

El factor de utilización es el parámetro usado para cuantificar la condición de vientos de una zona –se parte de suponer que un generador debería funcionar a su máxima potencia todas las horas del año (8.760)–. Como esto no ocurre, la ecuación se ajusta partiendo del dato de generación real.

«El factor de uso de un aerogenerador para nuestra zona oscila entre el 25% y 30%, mientras que en la Patagonia es de un 35%. De todos modos, aún con el precio actual del petróleo y el de la energía, estos proyectos no son rentables en la Argentina, pero se vuelven rentables gracias al mecanismo de los bonos ‘verdes’ incluidos en el Protocolo de Kyoto», aclara García.

A su juicio, los bonos «verdes» son un mecanismo muy ingenioso para cuantificar el daño ambiental que producen aquellos que contaminan y reducir los estándares mundiales.

García tampoco descarta el aprovechamiento en la región de otros tipos de energías, como la geotérmica o la mareomotriz.

Un aspecto muy interesante sobre el que llamó la atención el profesional fue la relación entre la generación de energía eólica a gran escala y la demanda del sistema.

«El viento es aleatorio, por eso es necesario tener resuelto el método de almacenamiento, ya que la red debe responder en todo momento a la demanda. En la Universidad del Sur se trabaja actualmente en un proyecto de energía inercial –sus componentes, ruedas volantes, giran a más de 50.000 revoluciones por minuto– que almacena energía durante las horas de viento y la devuelve al sistema cuando estos cesan.
Ing. Mario Esteban García

Temas relacionados: energía eólica, energías limpias,  energías renovables, aerogeneradores, energía del viento, bonos verdes, protocolo de Kyoto, medio ambiente, daño ambiental, almacenamiento de energía, energía inercial, ruedas volantes, factor de utilización, rentabilidad, energía geotérmica, energía mareomotriz

Fuente: Nuestromar (www.nuestromar.org)


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