Proponen 10 medidas básicas para transformarlas en «políticas de estado» que rijan el sector energético en Argentina



10 medidas básicas para transformarlas en "políticas de estado" que rijan el sector energético en Argentina

Proponen 10 medidas básicas para transformarlas en «políticas de estado» que rijan el sector energético en Argentina. Energías alternativas, leyes, reglamentos y políticas

10 medidas básicas para transformarlas en "políticas de estado" que rijan el sector energético en Argentina

Buenos Aires (DyN) – Las siguientes son las 10 medidas básicas propuestas por los ex secretarios de Energía, Jorge Lapeña, Roberto Echarte, Raúl Olocco, Julio César Aráoz, Daniel Montamat, Emilio Apud, Alieto Guadagni y Enrique Devoto para transformarlas en una «política de Estado» que rija al sector.

  1. Refundar una verdadera secretaría de Energía: Fortalecer la capacidad institucional de la Secretaria de Energía como órgano superior para la planificación energética del país. En su ámbito operarán todas las actividades energéticas del gobierno nacional que hoy se encuentran desvinculadas entre si por estar ubicadas en otras áreas de gobierno. La relanzada Secretaria de Energía actuará en estrecha cooperación con las áreas estatales que cuentan con capacidades humanas y técnicas especializadas: CNEA, CONICET, INTI, INTA y Universidades nacionales.
  2. Fortalecer los entes reguladores: Esto exige normalizar sin ninguna demora su funcionamiento integrando los directorios con personal altamente calificado en las materias específicas de la regulación energética como exige la Ley. Todas las designaciones se harán por concurso público y con la debida participación del Congreso. En una etapa posterior de reestructuración se conformará un Ente Regulador Único de Energía, con dos salas especializadas, una en energía eléctrica y otra en hidrocarburos.
  3. Política de precios y tarifas: previsible y estable fundada en la necesidad de cubrir los costos eficientes de producción y asegurar la prestación de servicios generalizados y sin interrupciones o limitaciones artificiales. Esta política deberá ser complementada con una amplia cobertura social que asegure la prestación de los servicios a los sectores postergados de la sociedad; esta cobertura será responsabilidad del Ministerio de Acción Social que procurará que el transporte, la energía y los servicios de agua potable y cloacas sean suministrados a los sectores de bajos ingresos.
  4. Normalización de los servicios públicos de gas y electricidad: estableciendo normas que aseguren un flujo permanente de inversiones orientados a la expansión de los servicios y a preservar la calidad de los mismos.
  5. Diversificación de la matriz energética: incrementando la participación de energías limpias y renovables, como la hidroelectricidad, eólica y nuclear y los biocombustibles.
  6. Actualización en forma urgente del Inventario de Proyectos Hidráulicos Prioritarios, tomando en cuenta estudios actualizados en la fase técnica; económica; presupuestaria y ambiental. Impulsar la construcción de centrales hidroeléctricas nacionales y binacionales, para aprovechar la experiencia del pasado en materia de construcción de grandes obras; licitar la construcción y adjudicar la ejecución de los emprendimientos en función de los menores precios reclamados para la nueva energía por los inversores privados que asuman la responsabilidad de construir y operar a su costo los emprendimientos. Estas licitaciones se deben realizar sobre el modelo BOT (construya, opere en concesión un tiempo y luego transfiera), donde los estados pueden aportar garantías de cumplimiento de las concesiones otorgadas por instituciones financieras como el BID o el Banco Mundial o la CFI. Esto contribuirá a eliminar los riesgos de corrupción y/o sobrecostos de construcción que han sido tan comunes en el pasado.
  7. Asegurar a largo plazo el autoabastecimiento de hidrocarburos con nuestros propios yacimientos. Implementación de una nueva política petrolera que infunda seguridad a los inversores y al mismo tiempo consagre como principio general el mecanismo de adjudicaciones de concesiones a través de licitaciones abiertas, transparentes y competitivas. No se renovaran contratos de concesión en forma directa y sin puja licitatoria. Reforma de la ley de Hidrocarburos para fortalecer el papel del Estado nacional en la definición de los criterios generales para la adjudicación de concesiones de áreas de gas y petróleo. Consagrar como principio general la estabilidad tributaria por el tiempo de la concesión. Los mismos criterios se aplicaran para la construcción de las nuevas refinerías que el país ya necesita.
  8. Creación de la Agencia nacional de Hidrocarburos con la misión de llevar adelante la política nacional en materia de exploración y producción de hidrocarburos y de realizar la planificación del subsector hidrocarburos; de coordinar con las administraciones provinciales la aplicación homogénea en todo el territorio nacional de la política petrolera y gasífera que debe ser única; representar los intereses del Estado nacional en la plataforma económica exclusiva; llevar la estadística sectorial en forma transparente; ser responsable de las licitaciones de áreas exploratorias en el mar; realizar auditorías de reservas en las áreas concesionadas y permisionadas; etc.
  9. Adecuación de Enarsa que debe constituirse en una empresa estatal eficiente sometida a la Auditoria de la AGN para la realización sólo de aquellas funciones que le sean encomendadas expresamente por el Estado nacional para el adecuado funcionamiento del sector energético argentino. Las operaciones que esta empresa lleve a cabo en cumplimiento de su misión – compras de gas natural; GNL; gasoil o fuel oil; ejecución de obras; etc.- se realizarán por el mecanismo de licitaciones públicas. Se dará prioridad a la transparencia de la gestión de esta empresa. Se evitarán las importaciones innecesarias de combustibles como el fuel oil del cual nuestro país es exportador neto.
  10. Activa participación de la Secretaria de Energía como el órgano estatal responsable en diseñar un sector energético «limpio» apto para contribuir a los esfuerzos globales que enfrenta la Humanidad para mitigar el inevitable proceso de calentamiento global. Promover las tecnologías conservacionistas para la producción energética; con objetivos concretos en materia de utilización de cada fuente. Se hará una promoción adecuada y eficiente para la utilización de esas tecnologías por las familias y las empresas productivas, así como también en los medios de transporte.

Proponen 10 medidas básicas para transformarlas en «políticas de estado» que rijan el sector energético en Argentina. Energías alternativas, leyes, reglamentos y políticas

Fuente: Revista Mercado (www.mercado.com.ar)


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