La Construcción Modular y sus ventajas en la aplicación de la arquitectura bioclimática



Arquitectura modular bioclimática

Principalmente, durante la última década ha surgido el concepto de arquitectura bioclimática, que se basa en el aprovechamiento de ciertos parámetros bioclimáticos para proporcionar diseños con alto ahorro de energía, sin reducir la sensación de confort de las edificaciones.

La arquitectura bioclimática proporciona soluciones a problemas de calefacción y refrigeración de los edificios de forma que se evita lo máximo posible el uso de tecnologías que consumen tipos de energía que generalmente son altamente contaminantes. Se desarrollaron, y se siguen desarrollando, muchas técnicas alternativas para hacer frente a estos nuevos desafíos relacionados al cambio climático y al agotamiento de las fuentes tradicionales y no renovables de energía.

En este sentido, el diseño arquitectónico bioclimático es una tarea de diseño exigente, que implica un trabajo de cálculo de un número significativo de parámetros que afectan, no sólo a las edificaciones, sino también al medio ambiente.

El objetivo de este trabajo es desarrollar diseños arquitectónicos que aprovechen las ventajas de varios las condiciones ambientales como la temperatura, la humedad, la radiación solar, el clima, así como los factores en relación con la construcción de las edificaciones, como los elementos que los componen y los de sus alrededores, su orientación, las actividades de sus ocupantes, etc.

Más aún, existen ciertas limitaciones en cuanto al entorno, la superficie, la actividad solar en un lugar determinado, el clima local para cada estación, la temperatura para cada hora, día, mes, estación y para cada caso se necesita de un estudio especial. Todos estos parámetros deben ser especificados en detalle para lograr los más altos niveles de ahorro energéticos posibles.

En el caso específico de la arquitectura modular, el ahorro de energía de un nuevo desarrollo de vivienda podría cambiar drásticamente con un simple cambio en la orientación de los módulos.

Cuando hablamos de arquitectura modular, nos referimos a la construcción de edificaciones mediante la utilización de módulos constructivos previamente diseñados y fabricados, y que pueden ser combinados de varias formas según las necesidades particulares de quienes los adquieren. Algunos conocen a este sistema como construcción industrializada, por su forma de fabricar los módulos en serie y, a partir de esto, disminuir los costos y tiempos de construcción.

La arquitectura modular, además de las ya conocidas sobre la arquitectura tradicional, tiene ciertas ventajas desde el punto de vista bioclimático al poder estudiar y aplicar mejoras generales para todos los módulos prefabricados que se ofrecen y sus características de portabilidad y flexibilidad de montaje.

Cuando una edificación ya ha sido construida, no es posible cambiar la orientación, pero todavía está la posibilidad de modificar algunas de sus subestructuras, con el fin de mejorar su comportamiento en el consumo de energía e incluso el confort.

Pero, en el caso de un desarrollo desde cero, es importante visitar el terreno donde se desea construir y estudiar las posibilidades paisajísticas y bioclimáticas del lugar.

Por ejemplo, si tiene árboles de gran porte, en algunos casos no será necesario sacarlos. Puede realizarse un diseño de módulos que se acomode a los espacios libres de árboles, de modo que su casa funcione en armonía con ellos, aprovechando la orientación y los espacios de sol y sombras.

Debe intentar siempre abrir la casa hacia el Sur, en el caso del hemisferio norte y hacia el norte en caso contrario. Protegerla con porches y terrazas de la excesiva insolación, darle un aislamiento óptimo y una ventilación cruzada. Se pueden ubicar los módulos bajo rasante con las enormes ventajas que eso nos reportará en términos de ahorro energético e integrarlos al ambiente que los rodea.

Utilizar, siempre que la estructura lo permita, dispositivos de almacenamiento de agua de lluvia y cubiertas vegetales, generalmente conocidas como “techo verde” preferiblemente de vegetación autóctona, que se integre al paisaje y permitirá darle a nuestra casa un nivel de aislamiento térmico y de eficiencia energética uniforme durante todo el año, además de belleza paisajística y bienestar.

Por último pero no menos importante, algunas empresas de edificación modular hacen hincapié en la utilización de materiales proporcionados por fabricantes locales, esto permite ahorrar en transporte y en consumo de energía. Por ejemplo, se puede utilizar paneles de corcho para el aislamiento en zonas donde este material sea de fácil acceso.

Desde el punto de vista ecológico, debe cuidarse que el consumo energético durante la construcción de los módulos y su posterior emplazamiento no contrarreste el ahorro que se pueda conseguir durante la vida útil de la edificación.


Sea el primero en comentar

Deje una respuesta

Su dirección de E-mail no será publicada.


*