Las olas más grandes se están volviendo aún más grandes



Olas más grandes
Olas más grandes

En todo el mundo las olas del océano están creciendo, impulsadas por un aumento en los vientos extremos.

Ese es el resultado de un nuevo estudio que utilizó 33 años de datos satelitales para monitorear los cambios en el océano. El equipo de investigació lo componen un par de científicos de la Universidad de Melbourne en Australia. Han construido la base de datos más grande de datos de viento y olas, y encontraron que ambos aumentaron significativamente entre 1985 y 2018.

Los cambios más extremos implicaron a los vientos más rápidos y a las olas más altas. El 10% de los vientos más rápidos aumentó su velocidad en 1.5 metros por segundo. Y el 10% de las olas más altas aumentó en 30 centímetros durante el mismo periodo. Eso equivale a un aumento del 8% en la velocidad de los vientos extremos, y del 5% en la altura de las olas extremas. Los hallazgos fueron publicados el jueves (25 de abril) en la revista Science.

“Aunque los aumentos del 5% y del 8% no parecen mucho, si se mantienen en el futuro, tales cambios en nuestro clima tendrán un impacto importante”.

Dijo en una declaración Ian Young, uno de los autores del estudio

Lo más importante, dijeron, las olas más intensas significan un mayor riesgo de inundaciones en las comunidades costeras y una erosión más rápida de tierras costeras.

Los cambios podrían acelerar la velocidad a la que las regiones bajas terminan bajo el agua, acelerando los efectos del aumento del nivel del mar.

Para confirmar que estos datos pasados, tomados de muchos satélites diferentes, eran correctos, los investigadores compararon los hallazgos con décadas de datos de 80 boyas oceánicas en todo el mundo. Encontraron que los dos conjuntos de datos coincidían perfectamente.

Según informaron los investigadores, el hemisferio sur siente los efectos más fuertes del crecimiento de las olas. Pero la gente en el hemisferio norte no recibe un indulto.

“Estos cambios tienen impactos que se sienten en todo el mundo”, dijo Young.


El estudio, como parte de un esfuerzo por refinar los modelos climáticos globales, también debería ayudar a los investigadores a comprender las interacciones entre la atmósfera y el agua , que dependen en parte de la rugosidad de las aguas, señalaron los autores.


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