Proyectan producción de bioetanol y biodiesel en Guanajuato



Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias trabaja en proyecto de producción de bioetanol y biodiésel en Guanajuato

Proyectan producción de bioetanol y biodiésel en Guanajuato. Biocombustibles, cultivos energéticos

Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias trabaja en proyecto de producción de bioetanol y biodiésel en GuanajuatoCon una participación interinstitucional en la que el Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias –INIFAP- es cabeza, el estado de Guanajuato trabaja desde hace varios meses en un proyecto tendiente a la producción de bioetanol y biodiésel; el primero, biocombustible del que es México deficitario e importa más de 100 millones de litros al año.

El sorgo dulce –forrajero-, la remolacha, la higuerilla y la Jatropha, son la materia prima y alternativas que los investigadores mexicanos pretenden aprovechar para que a corto plazo se produzcan combustibles alternativos.

La producción de etanol con base en maíz, como ocurre en los Estados Unidos de América –EUA- está descartada en México, porque el país tiene un déficit en la producción de este grano, maíz amarillo principalmente, para su uso industrial y pecuario.

Se espera concretar la tecnología necesaria en el plazo de un año, a fin de promoverla mediante módulos de transferencia de tecnología y crear una opción más de sustitución de cultivos en la agricultura por otros de mayor rentabilidad como estos y fomentar la producción del biocombustible en México.

Víctor Pecina, investigador del INIFAP Bajío, explicó que esto ya se ha hecho en países como la India, donde se tienen producciones de hasta 7 mil litros por hectárea de etanol, generada principalmente por cultivos de caña de azúcar en zonas tropicales, pero a diferencia de esta, la producción con sorgo dulce tiene un menor costo y consume menos agua, además de ser adaptable al entorno local.

A diferencia del sorgo común, el dulce –que es forrajero- alcanza alturas de 3 a 5 metros, es parecido a la caña de azúcar y tiene el tallo más delgado y es menos fibroso, además tiene la ventaja de que una vez procesado el bagazo puede seguir utilizándose como forraje para el ganado, aunque con el tiempo se pretende utilizar el follaje al cien por ciento en la producción.

Pecina destacó la otra alternativa para los biocombustibles, además de la higuerilla, es la Jatropha (más conocida como piñoncillo) lo que se hace actualmente es experimentar con algunas especies para ver cuál es la más adecuada para estas zonas, “estamos domesticando plantas silvestres a fin de lograr el mejoramiento genético de las mismas para los fines ya expuestos”.

Actualmente se realizan ensayos en el campo, pero el INIFAP tiene la intención de adquirir dos plantas procesadoras, una para el etanol con sorgo dulce y otra para biodiesel, con base en la semilla de higuerilla, proyecto que ya se inició en el municipio de Apaseo El Alto y es coordinado por otro investigador; Gilberto León.

El INIFAP participa en un proyecto nacional con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología –CONACYT-, SAGARPA, SDA, Tecnológico de Roque, Instituto Tecnológico de Celaya –ITC- y otras instituciones.

Guanajuato es uno de los 17 estados en donde se establecieron sitios de ensayo e investigación para los biocombustibles, pero además se busca la participación de la iniciativa privada, ya que el mercado de los biocombustibles comienza a abrirse..

A nivel local, se tiene el respaldo del secretario de Desarrollo Agropecuario José María Anaya y del delegado de SAGARPA Gerardo Morales Moncada, así como el titular del CONCYTEG Pedro Luis López de Alba, así como la Universidad de Guanajuato, mencionaron los investigadores.

Se pretende hacer un fondo concurrente, mediante el que se obtenga la tecnología necesaria y en Guanajuato y se haga la investigación necesaria para la producción de biocombustibles de primera generación, se esperan resultados en el plazo de un año a fin de que se integre una cadena de sistema producto.

Destacaron que el CONCYTEG apoya precisamente la creación de un grupo en el que participen productores, dependencias, investigadores, etcétera, en la que los actores integren una cadena producción-consumo.

Como ejemplo de la demanda de biocombustibles, viene a León la empresa Ragu, que es exportadora hacia Centro y Sudamérica de combustibles y sería la primera en demandar la materia prima, pero además, se tiene la idea de reducir el impacto ambiental negativo con el uso de los biocombustibles, como alternativa para ir reduciendo el consumo de los sintéticos, más contaminantes.

Proyectan producción de bioetanol y biodiésel en Guanajuato. Biocombustibles, cultivos energéticos

Fuente:Diario Correo (www.correo-gto.com.mx)


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