Entrevista: Antonio Goidanich, Presidente cumbre de expendedores de gasolina

Las dudas actuales y la experiencia brasileña en programas de biocombustibles indican que Costa Rica debe pensar antes de desarrollar biocombustibles.

¿Recomienda usted desarrollar los biocombustibles?

Yo soy favorable, pero el panorama ahora cambió un poco. Hace año y medio había solo aplausos y hoy las universidades y otras entidades se preocupan por el cambio en el uso de la tierra y el encarecimiento de los alimentos. Además, en Brasil se han cometido muchos errores que no deben repetir.

¿Cuáles son esos errores?

Por ejemplo se abrió la distribución y ahora hay unos 250 proveedores de etanol distribuidos en todo el país. Es prácticamente imposible controlarlos. Existen grandes problemas por la distribución clandestina del producto y por la seguridad en los centros de distribución. Un 60% del total se vende de manera clandestina y no paga impuestos. Además, los trabajadores reciben muy mal trato en las grandes plantaciones de caña. No se puede negar el beneficio del producto: con una mezcla de 10% es suficiente para disminuir el carbono y aumentar la oxigenación. Pero ahora se cuestiona la contaminación que produce la maquinaria en las grandes fincas mecanizadas frente al beneficio del etanol.

¿Cuál es su recomendación?

Yo no les voy a decir que lo impulsen o no. Les recomiendo que piensen una, dos y hasta cuatro veces en los beneficios y posible problemas. No sería conveniente tener agricultores frustrados porque sembraron los productos y luego no obtuvieron lo que en un principio pensaron.

En Costa Rica el Gobierno impulsa el uso del etanol. ¿Cree que sea conveniente?

No puedo opinar de lo que pasa aquí, pero en mi país el discurso político es irritante. Dicen en todos los casos que es una maravilla, pero para que sea rentable la producción debe ser en grandes extensiones y mecanizada. Hay muchas cosas que la gente se tiene que preguntar.

¿Que le recomienda al país?

Evadir los errores. Establecer controles de seguridad, calidad y distribución para evitar contrabando. Además, en algunos países como Chile y Brasil, la privatización del comercio de combustibles no generó bajas sino alzas de precios. La experiencia indica que, además, se deben controlar los porcentajes en las mezclas.

Fuente: La Nación (www.nacion.com)

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