Energía biofotovoltaica, nueva fuente de energía renovable producida a partir de musgos y algas



Energía biofotovoltaica, investigación de la Universidad de Cambridge

Energía biofotovoltaica, nueva fuente de energía renovable producida a partir de musgos y algas. Energía eléctrica renovable, investigación e innovación

La energía biofotovoltaica es la energía generada a través del proceso de la fotosíntesis de ciertos organismos vivos, en este caso se utilizan comúnmente musgos y algas.

Por ejemplo, cuando los musgos producen la fotosíntesis, liberan ciertos productos orgánicos al suelo en el que se hallan bacterias simbióticas que metabolizan estos residuos fotosintéticos, de los que se valen para sobrevivir, a la vez que generan subproductos, entre éstos electrones. Hace unos pocos años, especialistas investigadores de la Universidad de Cambridge diseñaron un método de captura de esos electrones de modo de poder producir electricidad.

Si bien se está en pleno desarrollo de este tipo de tecnología, se sabe que las posibilidades futuras (hablando de entre 5 y 10 años en adelante), serían ilimitadas y muchos son los anhelos de que se llegue a obtener una clase de energía alternativa, a la de los combustibles fósiles.

Por el momento los resultados demuestran que se puede generar el potencial eléctrico suficiente capaz de alimentar artefactos pequeños como un reloj, y que se pueden producir pilas de combustible, diseñadas para producir electricidad a partir de musgos vivos de manera renovable.

Así es que en la Universidad de Cambridge se sigue trabajando con el objetivo de magnificar estos resultados. Científicos y diseñadores formando un equipo interdisciplinar construyen prototipos de paneles biofotovoltaicos para uso domiciliario (por ejemplo ensamblándolos en los techos de casas y edificios), mástiles solares (postes o pilares) recubiertos por algas, que gracias a su rápida y alta reproducción, capturarían la luz solar constantemente, para transformarla en electricidad. El agua se obtendría desde las napas para asegurar un sistema autónomo. También proponen crear una planta de energía de alta mar, capaz de lograr 6, 5 vatios por metro cuadrado pudiendo abastecer a una localidad pequeña. Y además diseñaron otro modelo de mástiles gigantes biofotovoltaicos, llenos de algas, los cuales recogerían en su interior agua de lluvia para funcionar.

Puede que tengamos que esperar una década o un poco menos para ver la aplicación de este gran y prometedor descubrimiento a grandes escalas, pero lo seguro es que ya está encaminada otra alternativa sostenible para obtener buena cantidad de energía eléctrica a bajo costo: la energía biofotovoltaica, con todo el potencial para complementar a la energía producida por los biocombustibles, la energía eólica o la energía hidráulica.


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