Bruselas propone biocombustibles sostenibles para frenar la subida del precio alimentario



Bruselas propone biocombustibles sostenibles para frenar la subida del precio alimentario. Biocombustibles, crisis alimentaria

El incremento del precio de los alimentos durante los últimos meses está llevando a los diferentes actores internacionales a tomar cartas en el asunto en una carrera por frenar los aumentos y mitigar los efectos secundarios. En este sentido, la Comisión Europea adoptó el pasado 20 de mayo un paquete de medidas que suponen su propuesta ante sus socios internacionales de la ONU y el G-8.

El documento, que será debatido por el Consejo Europeo de los días 19 y 20 de junio, analiza los factores estructurales y cíclicos y propone una respuesta política en tres puntos, incluyendo medidas a corto plazo en el contexto de la revisión de la situación de la Política Agrícola Común y en la supervisión del sector al por menor; iniciativas para aumentar el suministro agrícola y garantizar la seguridad alimentaria, incluída la promoción de nuevas generaciones de biocombustibles sostenibles; e iniciativas para contribuir al esfuerzo mundial para abordar los efectos de la subida de precios en las poblaciones pobres.

Al respecto, el presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, indicó que “la Unión Europea ha reaccionado rápidamente al alza repentina de los precios de los alimentos. Estamos ante un problema cuyo origen es múltiple y cuyas consecuencias son numerosas. Hay que actuar, pues, simultáneamente en varios frentes para abordarlo. Las posibles respuestas políticas que ponemos encima de la mesa complementan las medidas que ya hemos adoptado. La Comisión invita a los estados miembro a dar una respuesta europea conjunta a este reto mundial”.

Biocombustibles

Uno de los aspectos clave del documento es la posición de la Comisión ante los biocombustibles desde el momento en el que se encuentran en el punto de mira del incremento de los precios. En este sentido, se recuerda que, en 2007, el Consejo Europeo fijó un objetivo en materia de biocombustibles en el sector del transporte, y en enero de 2008 la Comisión presentó una serie de propuestas para llevar a la práctica dicho objetivo.

“Nunca se ha pretendido alcanzar un diez por ciento de biocombustibles a cualquier precio. El objetivo es lograr un diez por ciento de biocombustibles bajo condiciones estrictas, referidas a un proyecto de sostenibilidad realizable y sólido, así como a la viabilidad comercial de los biocombustibles de segunda generación”.

El proyecto de sostenibilidad, que deberá ser sólido y viable, habrá de garantizar una producción carente de efectos secundarios perjudiciales. Con independencia de que se alcance o no el objetivo, la producción mundial de biocombustibles seguirá incrementándose y, ante esto, la mayor contribución que puede realizar Europa es hacer todo lo posible por demostrar la posibilidad de funcionamiento de un proyecto de sostenibilidad y por asegurar una rápida transición a la nueva generación de biocombustibles.

Las reacciones ante los biocombustibles se han empezado a ver también en otros países. De hecho, en mayo, Estados Unidos empezaba a mostrar sus primeras iniciativas para reducir los incentivos. Según informa la Delegación del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino español en el país norteamericano, la senadora republicana por Texas dijo que va a presentar una propuesta de Ley para congelar la exigencia de incorporar biocombustibles en los niveles que la Ley prevé para este año. En similares términos se manifestó recientemente el gobernador de Texas, también republicano, que pidió al gobierno que reduzca a la mitad las exigencias de incorporación de biocombustibles para este año.

Sin embargo, el presidente Bush hizo causa común con las organizaciones agrarias en su defensa de la política de fomento de los biocombustibles, por su contribución a la independencia energética, y porque de acuerdo con su criterio, éstos sólo son responsables de una pequeña parte de la inflación alimentaria. Dijo que los incrementos en los precios se deben al aumento de la demanda; a las malas cosechas por meteorología adversa, y al aumento en el precio de la energía, siendo sólo un 15 por ciento del alza responsabilidad de los biocombustibles.

Posible disminución

Por otra parte, a nivel internacional, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, también se ha manifestado al respecto de la crisis de los precios, mostrándose más optimista que en otras ocasiones.

En este sentido, ha apuntado que los precios internacionales de la mayoría de los productos básicos agrícolas han empezado a disminuir, pero es poco probable que vuelvan a los bajos niveles de años precedentes.

“La comida ha dejado de ser el producto barato de antaño. Los precios al alza de los alimentos están destinados a empeorar el nivel actual inaceptable de carencia de alimentos de 854 millones de personas”, afirmó el subdirector general de la FAO, Hafez Ghanem, quien asegura que “estamos enfrentándonos al riesgo de que el número de personas que pasan hambre aumente en muchos más millones”.

La organización internacional insiste en que, a pesar de unas perspectivas favorables para la producción mundial, se prevé que la esperada disminución en el precio de numerosos productos básicos agrícolas durante la nueva temporada 2008/09 sea limitada, debido a la necesidad de reponer las reservas y al aumento de su utilización. Como consecuencia de este incremento del uso, se necesita más de una buena temporada para reponer las reservas y reducir la volatilidad de los precios, según apunta la organización internacional.

La propuesta de la Comisión

La respuesta política de tres puntos que la Comisión propuso en mayo se compone de las siguientes medidas:

—A corto plazo: revisión del estado en que se halla la Política Agrícola Común y supervisión del comercio al por menor en el marco de la revisión del mercado único de conformidad con los principios de competencia y del mercado interior.

—A más largo plazo: iniciativas tendentes a incrementar el suministro de productos agrícolas y a garantizar la seguridad alimentaria, en especial la promoción de criterios sostenibles en relación con los biocombustibles y el desarrollo de nuevas generaciones de biocombustibles en Europa y a escala internacional, así como la consolidación de la investigación y difusión de los conocimientos en el sector agrícola, fundamentalmente en los países en vías de desarrollo.

—Iniciativas tendentes a contribuir al esfuerzo global de abordar los efectos de la subida de precios sobre las poblaciones pobres, en particular las siguientes: respuesta internacional mejor coordinada ante la crisis alimentaria, sobre todo en el marco de la ONU y del G8; continuación de una política comercial abierta que ofrezca a los países más pobres del mundo un acceso preferencial al mercado de la UE; respuesta rápida a necesidades humanitarias inmediatas; ayuda al desarrollo destinada a proyectos a más largo plazo al objeto de revitalizar la agricultura de los países en vías de desarrollo.

Bruselas propone biocombustibles sostenibles para frenar la subida del precio alimentario. Biocombustibles, crisis alimentaria

Temas relacionados: biocombustibles, cirsis alimentaria, política agrícola, suministro agrícola, seguridad alimentaria, precios de los alimentos, sector del transporte, sostenibilidad, biocombustibles de segunda generación, efectos secundarios, nueva generación, medio ambiente, medio rural, organizaciones agrarias, independencia energética, inflación alimentaria, aumento de la demanda, energía, crisis de los precios

Fuente: Diario Digital Agrario (www.diariodigitalagrario.net)


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