Bicicleta por auto



Es uno de los grandes cambios que están viviendo las ciudades en nuestros días. El reinado del automóvil ha llegado a su fin y el espacio de las calles va de a poco siendo devuelto a las personas.

Hoy son cada vez más evidentes los efectos negativos que los automóviles tienen en nuestras ciudades. Los más evidentes son la contaminación del aire, los accidentes de tránsito y, por supuesto, todo el espacio que ocupan, que generan congestión y que nuestras calles sean poco amables con quienes caminan.

En muchas ciudades hoy moverse en automóvil no es la manera más eficiente de hacerlo. Por ejemplo, en Londres un auto se mueve más lento que un ciclista promedio. Los automovilistas en Los Ángeles, USA, pasan 90 horas al año en un taco y según un estudio británico, los conductores pasan 106 días de su vida en busca de lugares de estacionamiento.

En Fast Company hicieron una selección de 7 ciudades que van adelante en este proceso, que es probable que vivan todas las ciudades en un futuro no muy lejano.

Ya existen casos que han tomado medidas antes la situación del exceso de automóviles.

Madrid prohibió los autos en ciertas calles del centro de la ciudad, y durante enero, la zona peatonal se ampliará aún más. Esta zona que se extenderá por más de un kilómetro cuadrado, permitirá que los residentes puedan entrar con sus autos, pero quien no viva en la zona será multado por más de 100 dólares.

Este es uno de los primeros pasos de un plan más amplio para peatonalizar completamente el centro de Madrid en los próximos cinco años. 24 de las calles más transitadas serán rediseñadas para caminar, prohibiendo los autos. Además subieron el precio de los estacionamientos en la ciudad para desinsentivar el uso del automóvil.

El año pasado, París tuvo uno de sus episodios más críticos de contaminación del aire en su historia. Como respuesta pusieron restricción vehicular por algunos días y ofrecieron transporte público gratuito durante la emergencia.  La contaminación se redujo hasta en un 30% en algunas zonas, y ahora la ciudad tiene previsto iniciar de forma permanente medidas para desinsentivar el uso del auto. Las personas que no vivan en el centro no podrán entrar con sus autos los fines de semana, una regla que podría extenderse a toda la semana.

En 2020, el alcalde tiene previsto duplicar el número de ciclovías en la ciudad, prohibir los autos diesel y hacer que en las calles que tienen mucho tráfico sólo puedan circular autos eléctricos y otros vehículos de muy bajas emisiones.

El número de conductores ya está empezando a caer. En 2001, el 40% de los parisinos no era propietario de un auto. Hoy esa cifra subió al 60%. Hemos de esperar que nuestras ciudades latinoamericanas  vayan tomando la misma iniciativa.


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